Ha muerto Leonard Cohen. Y con él parece que haya muerto una parte de lo que nos unía.
Me paso el día escuchando sus canciones. Apreciando su poesía. Emocionándome con sus rimas. Llevo años haciéndolo.
Y ahora ya no puedo escuchar Chelsea Hotel #2, porque cada vez que suena ese primer acorde, te recuerdo desnudo en mi cama tocando la guitarra para mí.
Y es una mierda, porque los mejores recuerdos son los peores.
Y es una mierda, porque duele.
No hay comentarios:
Publicar un comentario