jueves, 17 de noviembre de 2016

.

Ha muerto Leonard Cohen. Y con él parece que haya muerto una parte de lo que nos unía.

Me paso el día escuchando sus canciones. Apreciando su poesía. Emocionándome con sus rimas. Llevo años haciéndolo.

Y ahora ya no puedo escuchar Chelsea Hotel #2, porque cada vez que suena ese primer acorde, te recuerdo desnudo en mi cama tocando la guitarra para mí.

Y es una mierda, porque los mejores recuerdos son los peores.

Y es una mierda, porque duele.

No hay comentarios:

Publicar un comentario